Desde hace décadas son bastantes las adicciones que hemos ido conociendo y que por desgracia hemos sufrido gran parte de la población, ya sea de forma directa o indirecta. Desde el alcoholismo (o adicción al alcohol), el tabaquismo, la adicción al cannabis en diversas formas hasta la adicción a la heroína que mucha gente se llevó por delante en los ’80.

A pesar de ser bastantes las drogas que conocemos y en las que podemos caer, no sólo las drogas o las sustancias pueden generar una adicción. Y es que también podemos ver conductas adictivas en otros ámbitos, como el juego o las compras.

Adicciones Conductuales. Qué y cuáles son.

Cuando nos encontramos con conductas donde existe un exceso, impulsividad o derroche en ámbitos como el juego o las compras, estamos hablando de adicciones sin sustancia o adicciones comportamentales. Estas adicciones se caracterizan por el deseo irrefrenable o compulsivo de realizar ciertas acciones que les produzca placer, pero sin encontrar ninguna sustancia adictiva de por medio. De esta manera, con esta necesidad de realizar ciertas conductas en cierto sentido pierden su libertad.

Es decir, lo mismo que el necesita beber alcohol porque en un principio le podía producir algún tipo de placer y acaba ‘enganchado’, hay quien necesita realizar compras de manera obsesiva y sintiendo la necesidad de hacerlo para poder sentirse bien. En algún momento eso le sirvió de vía de escape emocional o como un acto sumamente placentero, hasta que se convirtió en una conducta adictiva que controla su vida, la cual comienza a girar alrededor de la adicción.

¿Por qué sucede esto? Por el sistema dopaminérgico, el cual pone en marcha un mecanismo de recompensa cuando realizamos conductas gratificantes (o cuando consumimos drogas) que hace que se segreguen diversas sustancias en el cerebro. Estas sustancias son las que nos hacen sentir felicidad, evasión y placer, por lo que, ante este refuerzo positivo (podríamos llamarlo como una especie de ‘premio neuronal’), acabamos queriendo volver a sentir esas sensaciones placenteras, por lo que podemos acabar buscando la manera de sentirlo. Y esa manera muchas veces es tan fácil como volver a realizar las conductas conocidas.

Pero estas adicciones conductuales no se centran sólo en una Adicción a las Compras o una Adicción al Juego (la cual es la única aceptada por el DSM-V como un tipo de adicción). Existen otros tipos de adicciones: Adicción al Sexo, Adicción a la Comida, Adicción al Trabajo…

Es más, ante la renovación continua y evolución social que se produce constantemente, cada vez van saliendo conductas nuevas que pueden acabar en adicción: la Adicción al Ejercicio o al Smartphone, Adicción a Redes Sociales y, en definitiva, a las Nuevas Tecnologías.

“A pesar de conocer bastantes drogas, podemos encontrar conductas adictivas como al juego, las compras, las nuevas tecnologías o el trabajo”

En definitiva, muchas veces sólo ponemos el foco en actividades poco saludables como el consumo de cannabis o cocaína, beber alcohol o fumar tabaco, normalizando algunas de estas acciones pero sabiendo que son un problema de salud y adicciones. Pero en la sociedad actual existen muchos problemas de adicción que nos resultan más difícil de ver, aunque no por ello sean menos peligrosos. En objetivo que debemos procurar es la concienciación de las diversas formas de adicción, su prevención y saber verlas para, de esta manera, poder ayudar a quien la sufra.